
La importancia de los suelos
24/11/2023En la mitología romana, Genius Loci es la figura protectora de un lugar. Protege su entorno, su realidad, su vida antes y después de su paso. Para nosotros, toda transformación se representa en esa figura con la que queremos que nuestro impacto en el paisaje sea recordado positivamente como una oportunidad de crecimiento sin dejar de ser lo que cada proyecto es. En la arquitectura de bodegas, ese concepto representa la conexión profunda entre una construcción y su entorno. La integración arquitectónica busca no solo respetar el paisaje, sino también potenciarlo, creando espacios que dialogan con la naturaleza y la cultura local.
Nos situamos en Viña Meín, una bodega relativamente moderna, construida a finales de la década de 1990 sobre un asentamiento, Meín, cargado de lagares y de vida relacionada con la viña que da nombre al proyecto. En el siglo XII el abad Pelayo ya menciona Meín como lugar de cultivo de viñedo. Esta ladera ha sido intermitentemente viñedo, con la roturación de bosque y la creación de los bancales que forman hoy el característico anfiteatro, hasta nuestros días.
La aldea de Meín aparece en la historia de Leiro como uno de los primeros lugares de cultivo de viñedo, pero también como una aldea en el siglo XVI relacionada con la actividad agrícola, que en el valle del Avia entonces era predominantemente vitícola. La bodega construida en los 90 por el anterior propietario aprovecha el centro del anfiteatro y la conexión con el penedo que hoy sigue formando la imagen tan singular del proyecto.
Arquitectura de bodegas: el caso de Viña Meín
Por tanto, el proyecto de obra de Viña Meín en el año 2022 busca mejorar las instalaciones, abrir espacios y facilitar la comodidad de trabajo sin modificar estéticamente un entorno único. Para ello, desde el departamento de Proyectos de Alma Carraovejas se decidió contar con el equipo local de MOL Arquitectura, con el origen de uno de sus socios en el entorno de Leiro. Además, la obra original había sido realizada por el arquitecto Fernando Blanco, profesor en la universidad de los socios de MOL Arquitectura.
Para lograr una integración efectiva se han considerado dos elementos fundamentales: la sostenibilidad, pilar fundamental de Alma Carraovejas, y la integración con el paisaje. Por ello, esta primera fase de la obra ha acometido distintos trabajos:
Arquitectura de bodegas: reestructuración de espacios
Las instalaciones y el proyecto original presentaban espacios amplios, pero el paso de los años y las necesidades de cada momento habían ido variando la idea primitiva. Por eso, se retoman proyectos como la apertura de la cúpula desde la bodega, que facilita las temperaturas frescas en la zona de elaboración en verano y una mayor presencia del penedo en el interior de la bodega.
Arquitectura de bodegas: uso de materiales locales
Se ha buscado la integración con el uso de pocos materiales ya usado: madera, cobre y piedra. En cuanto a la madera, se han reutilizado la viga original de roble gallego para injertar las vigas nuevas. Además, se han utilizado otras dos maderas locales: el castaño únicamente para interiores en vigas y pilares y el pino gallego tanto en exteriores (madera termotratada) como interiores. El origen gallego del pino se ha asegurado mediante la tecnología basada en el blockchain FORTRA.
El origen gallego de ambas maderas minimiza la huella de carbono y facilita la integración en el entorno. En cuanto a la piedra, se ha trabajado con el enlosado de piedra en la zona del patio, que son piedras recuperadas que pavimentaban las calles de Vigo con el trabajo de artesanos canteros. Las cubiertas de cobre, ya presentes en Viña Meín y en el entorno, se han trabajado con un hojalatero para realzar el proyecto original, aunque se han entremezclado con cubiertas vegetales que se integran todavía mejor en el paisaje.

El principio sostenible sobre todo el proyecto:
Uno de los pilares fundamentales de la sostenibilidad en la reforma de Viña Meín ha sido la elección consciente de utilizar madera local, específicamente pino gallego, en la construcción y estructura del edificio. Este enfoque no solo resalta el compromiso con la utilización de recursos locales, sino que también contribuye significativamente a la reducción de la huella de carbono asociada con la construcción.
La madera de pino gallego se ha convertido en un componente esencial en diversos aspectos del proyecto, desde la estructura de CLT (Cross-Laminated Timber) hasta revestimientos y pavimentos, destacando su versatilidad y sostenibilidad. La biofilia, o la conexión con la naturaleza, se manifiesta en varios aspectos de la rehabilitación de Viña Meín. Un entorno como la finca de Meín, donde el penedo y la bodega presiden un anfiteatro de viña y bosque no podía romper con la realidad paisajística. La recuperación de aguas pluviales para su almacenamiento en una balsa destinada a uso agrícola refleja una estrategia sostenible para la gestión del agua.
Este enfoque innovador no solo contribuye a la conservación del agua, sino que también demuestra un compromiso claro con la circularidad y el aprovechamiento responsable de los recursos naturales disponibles en el entorno. Además, la incorporación de emparrados bioclimáticos, no solo como una solución estética, sino como un elemento funcional, enfatiza la integración de la arquitectura con el entorno natural de Meín.
La instalación de un sistema geotérmico representa otro hito importante en el compromiso de Viña Meín con la sostenibilidad. La geotermia, utilizada para la generación de energía para la climatización y para la gestión de temperaturas en todo el proceso vinícola, no solo demuestra una preocupación por la eficiencia energética, sino que también se posiciona como una alternativa respetuosa con el medio ambiente en comparación con métodos más convencionales.
La utilización de tecnologías avanzadas, como la geotermia, destaca la capacidad del proyecto para abrazar soluciones contemporáneas y sostenibles en beneficio del medio ambiente y la eficiencia operativa. El énfasis en la sostenibilidad no solo se limita a las decisiones materiales y tecnológicas, sino que también abarca la gestión inteligente de los recursos naturales y la minimización del impacto ambiental. La estrategia de urbanización, con la revitalización de los socalcos y la elección de pavimentos sostenibles, refleja la preocupación por preservar y realzar los aspectos originales del entorno. El trabajo en el tratamiento de aguas, especialmente durante la época de la vendimia, subraya la consideración cuidadosa de cada detalle para garantizar un equilibrio adecuado entre las necesidades funcionales y la responsabilidad ambiental.
Las conclusiones de la arquitectura de bodegas: el ejemplo de Viña Meín
La intervención en Viña Meín por el equipo de Proyectos de Alma Carraovejas y MOL Arquitectura es un testimonio de la importancia de conjugar con equilibrio la arquitectura en bodega y las necesidades técnicas. Al integrar la construcción con el paisaje, se crea una armonía que beneficia tanto a la funcionalidad del espacio como a la experiencia de quienes lo visitan. Este enfoque no solo preserva el entorno natural, sino que también lo celebra, invitando a una reflexión sobre cómo la arquitectura puede contribuir a la sostenibilidad y belleza del mundo que nos rodea.
La arquitectura de la bodega de Viña Meín antes de la obra
La arquitectura de la bodega de Viña Meín después de la obra
Algunas fotos del exterior han sido tomadas para la revista MOL Arquitectura por ©Santos-Díez